
.
Olivo, al lado de una cuneta,
donde fusilaron a Federico García Lorca
Se lo llevaron...
Se lo llevaron de noche y al alba gritaron: ¡fuego!,
acribillando con balas su débil y joven cuerpo.
Se lo llevaron a oscuras, y el alba cortó su sueño
-sin más testigos que sombras y aquellos fusiles negros-
Quisieron callar su boca, sus letras, sus pensamientos...
Se lo llevaron estrellas, y el alba... Su nacimiento
con avalanchas de ecos jurando todos sus ruegos.
.
¡No maten a Federico! Es uno más de los nuestros...
-dicen las guitarras roncas de gitanos guerrilleros,
las marquesas, los pintores, los de arriba, los del pueblo-
.
Se lo llevaron de noche y al alba él se hizo eterno
junto al olivo que llora sus sarmientos por el suelo.
.
Nieves Merino Guerra
Canarias - España
29 de febrero de 2016
donde fusilaron a Federico García Lorca
Se lo llevaron...
Se lo llevaron de noche y al alba gritaron: ¡fuego!,
acribillando con balas su débil y joven cuerpo.
Se lo llevaron a oscuras, y el alba cortó su sueño
-sin más testigos que sombras y aquellos fusiles negros-
Quisieron callar su boca, sus letras, sus pensamientos...
Se lo llevaron estrellas, y el alba... Su nacimiento
con avalanchas de ecos jurando todos sus ruegos.
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¡No maten a Federico! Es uno más de los nuestros...
-dicen las guitarras roncas de gitanos guerrilleros,
las marquesas, los pintores, los de arriba, los del pueblo-
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Se lo llevaron de noche y al alba él se hizo eterno
junto al olivo que llora sus sarmientos por el suelo.
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Nieves Merino Guerra
Canarias - España
29 de febrero de 2016
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